Las familias de las víctimas mortales de la DANA 29-O siguen luchando por obtener respuestas, justicia y reconocimiento. A lo largo de estos meses, el sufrimiento no ha cesado, y el dolor se ha convertido en un combustible para la lucha por la verdad.
Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación Víctimas Mortales de la DANA 29-O, ha escrito una carta abierta al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en la que se expresa el dolor, la indignación y la frustración de las familias afectadas.
En su misiva, Álvarez no solo denuncia la falta de humanidad y sensibilidad mostrada por el presidente del PP, sino también la actitud de evasión y falta de colaboración con la justicia que ha caracterizado a su gestión desde el trágico suceso.

El 14 de marzo, nueve meses después de la catástrofe, miembros de la Asociación se presentaron en la sede del Partido Popular en Madrid, buscando respuestas a la gestión de la emergencia y la respuesta del gobierno ante el desastre.
A pesar de la cercanía temporal del evento, fueron recibidos con frialdad y desprecio, pues no solo les fue negada una audiencia, sino que ni siquiera les ofrecieron la posibilidad de gestionar una reunión de manera formal.
A pesar de ello, no se rindieron, y, tras realizar un escrito en un folio, dejaron claro que su lucha no era solo por ellos mismos, sino por los seres queridos que habían perdido y que necesitaban justicia.

Lo que querían saber entonces, y lo que siguen exigiendo ahora, es lo mismo: ¿qué información tenía el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, sobre los acontecimientos del 28 de octubre? En un momento clave de la emergencia, ¿qué se sabía y qué se hizo para salvar vidas? Sin embargo, lo que han recibido como respuesta no es más que una parte del relato, un contexto fragmentado que no les satisface ni les aclara lo sucedido.
Para Álvarez y las demás familias, la omisión de información completa sobre lo ocurrido está vinculada con el temor a que se descubra la verdad que los responsables de la gestión del desastre no quieren que salga a la luz.

El 8 de diciembre, los abogados de la Asociación presentaron una solicitud ante la jueza de la DANA, exigiendo la citación de Alberto Núñez Feijóo como testigo en el caso.
Este paso es crucial en la búsqueda de justicia, pues los testimonios de aquellos que tuvieron responsabilidad en la gestión de la emergencia pueden arrojar luz sobre lo ocurrido.
Pero Feijóo, lejos de colaborar de manera transparente, ha ofrecido una versión parcial de los hechos, limitándose a entregar solo parte de los mensajes intercambiados entre él y Mazón.
Para Álvarez y las víctimas, este gesto solo confirma lo que temían: que hay algo que se oculta, que no se quiere revelar, y que las piezas del rompecabezas no encajan como deberían.
A lo largo de la carta, Álvarez no solo denuncia la falta de acción de Feijóo, sino también la falta de humanidad y empatía con las familias afectadas.
El hecho de que el presidente del PP, quien se define como un “orgulloso creyente”, haya elegido hacer esperar a las familias hasta la tarde de Nochebuena para darles una respuesta, es una muestra más de la frialdad con la que han sido tratadas.
Para las familias, cada día desde el 29 de octubre ha sido una lucha por la memoria de los suyos, por la justicia que aún no ha llegado y por el reconocimiento de las vidas que se perdieron.
Sin embargo, Feijóo parece no comprender la magnitud de su sufrimiento, y lejos de tratar de reparar el daño, opta por ignorarlo.
La carta también apunta a una crítica al uso mediático que se hace de la tragedia.
La falta de respuesta o la respuesta tardía por parte de Feijóo es interpretada por Álvarez como un intento de minimizar la importancia del caso y de restar legitimidad a las demandas de las víctimas.
La situación se agrava cuando se descubre que el acta notarial que Feijóo tenía en su poder fue enviada al juzgado en la tarde del 25 de diciembre, el día de Navidad.
Esta actitud es percibida por las familias como una nueva forma de maltrato innecesario, un castigo innecesario para aquellos que ya sufren la pérdida de sus seres queridos.
Álvarez también recuerda a Feijóo que no está exento de ser tratado como cualquier otro testigo. No es diferente a los demás, y su falta de colaboración no pasará desapercibida.
En su carta, enfatiza que las víctimas de la DANA 29-O no son números, no son sillas vacías, sino personas que tenían vidas, proyectos y sueños. Estos seres humanos, al igual que Feijóo, merecen respeto y justicia.
No se trata de venganza, sino de un reclamo legítimo por la verdad, por la justicia y por el reconocimiento de las vidas perdidas.
En última instancia, la presidenta de la Asociación hace un llamado a la conciencia de Feijóo, instándole a que colabore con la justicia de forma real y sin manipulación.
El 9 de enero, Feijóo tendrá la oportunidad de presentarse ante la jueza de la DANA y contribuir al esclarecimiento de los hechos. Las familias, a pesar del dolor y la indignación, seguirán luchando por la verdad, por la justicia y por el reconocimiento de sus seres queridos.
Y no permitirán que las voces de las víctimas sean silenciadas ni que se tergiverse la realidad de lo ocurrido. La lucha continúa, y la justicia, finalmente, debe prevalecer.